La categoría de ‘prêt à porter’ femenino lidera claramente el sector

La buena fama de la que goza el sector textil español ha servido de caldo de cultivo para que, a pesar de la crisis y del bajón en el consumo, muchos emprendedores hayan decidido subirse al carro de la franquicia a través de la moda.

Un sector que, lejos de atravesar por su mejor momento, ha sabido y podido defenderse con la inestimable ayuda que le ha prestado la franquicia. Prueba de ello es que en el último año el sector de la moda, con la categoría del prêt à porter femenino a la cabeza, ha logrado aumentar su número de redes, su número de establecimientos y, muy al contrario de lo que ha ocurrido en otros segmentos de actividad, su número de empleados.

En concreto, el sector ha ganado una enseña más en franquicia, respecto a los datos de un año antes, y 114 establecimientos en ese mismo periodo. De ese total, 49 corresponden a locales franquiciados y 65 a establecimientos operados por la matriz de la marca, según los datos de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). Contando tanto los propios como los franquiciados -los segundos son más numerosos que los primeros-, el sector de la moda ya es el segundo de todos los que componen el sistema de franquicias en España que más locales operativos tiene en su haber.

Con un total de 7.572 establecimientos (3.596 propios y 3.976 franquiciados), la moda se sitúa sólo por detrás de la alimentación en lo que a locales operativos se refiere. La apertura de esos locales, tanto en España como en el exterior, ha contribuido significativamente a que el empleo en las franquicias de moda se haya incrementado en 1.317 personas entre los ejercicios de 2012 y 2013. De ese total, 557 puestos de empleo han sido generados por las franquicias y 760 por los propietarios de las firmas en sus locales propios.

En el cómputo general, el sector de la moda da empleo a 22.780 personas en nuestro país, siendo su crecimiento una constante en estos últimos años de crisis económica. Todo un logro teniendo en cuenta la destrucción de empleos que se ha observado en otros sectores.

Tirón internacional

Un logro en el que mucho ha tenido que ver el poder de la internacionalización de la moda al aliarse con la franquicia. Este modelo de negocio ha sido clave para que la franquicia española haya crecido en todo el mundo. De las 27 enseñas españolas que representan el 83,7% de los locales operativos de firmas nacionales fuera de España, 12 pertenecen al sector de la moda.

En el análisis del 100 por cien de las firmas españolas que salen al exterior para franquiciar -actualmente están cifradas en 285-, 73 están vinculadas al segmento de la moda, es decir, el 25,6% del total. Le sigue el de la hostelería y la restauración con 49 enseñas, que representan el 17,2% del total, y el de belleza y estética, con 33 marcas (11,6%).

Y si en número de redes el sector de la moda se desmarca en relación a otros segmentos de actividad, los datos de los establecimientos disparan el poderío de la moda en la franquicia fuera de nuestro país. Del informe de La Franquicia Española en el Mundo de la AEF se extrae que de los 18.957 locales operativos de franquicias españolas fuera de España, 8.411 son del sector de la moda, frente a los 1.396 que acumula la hostelería y la restauración y los 3.188 que logra el segmento de la alimentación.

 Franquicias de moda extranjera

De todos los países en los que están presentes las franquicias españolas, Portugal es el que más enseñastiene en su territorio,seguido de: México, Andorra, Francia, Italia, Colombia, Marruecos, Reino Unido, Panamá y Venezuela. De hecho, algunos de esos países son también los lugares de los que provienen las enseñas de moda extranjeras que se implantan en España bajo el sistema de franquicias. De todos ellos, las firmas de Francia e Italia son las que más hueco han conseguido hacerse en nuestro país.

Comparando el comportamiento de la franquicia entre 2008 y 2013, marcados por la crisis económica, el sistema sale reforzado, puesto que en este periodo de tiempo el número de redes se ha incrementado en un 24,2% (pasando de 875 en 2008 a 1.087 en 2013); el número de establecimientos ha crecido un 1,4% -funcionaban 58.305 en 2008 por los 59.131 de 2013-; la facturación ha descendido únicamente un 0,5% -se facturaron 26.010 millones de euros en 2008 por los 25.867 millones de 2013-, y el empleo generado aumentó un 2,6% -la franquicia daba trabajo a 235.929 personas en 2008 por las 242.140 que trabajaban en 2013-.

Gema Boiza, eleconomista.es, 10-12-2014


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